El planteo de una próblemática que se repite también en Santa Cruz

La carta enviada por la CAPIP al gobernador Buzzi,  es ante todo un documento clarificador que resume el difícil momento que atraviesa la industria pesquera en la región. Si bien puntualiza sobre situaciones particulares de la política pesquera de Chubut, es necesario señalar que  hace algunas semanas  un planteo similar que aún espera respuesta, le  hicieron a las autoridades provinciales empresas radicadas en Santa Cruz.

A continuación Mar&Pesca ofrece a el texto completo de la misiva enviada por la CAPIP  que  ya se encuentra en el despacho del gobernador Martín Buzzi

Señor Gobernador de la Provincia del Chubut

Dr. Martín Buzzi

S / D

 CC Secretaría de pesca de la provincia Cap. Hugo Stecconi

CC Intendente de la ciudad de Puerto Madryn Don Ricardo Sastre

De nuestra mayor consideración:

 La Cámara Argentina Patagónica de Industrias Pesqueras (CAPIP) considera oportuno clarificar determinadas situaciones, en la necesidad de dejar transparentada la verdadera magnitud que tiene hoy la crisis de la pesca y que hace peligrar la cadena de pagos.

A pesar de innumerables pedidos de audiencia efectuados por esta entidad, que agrupa a empresas de las cuales dependen más de dos mil trabajadores, no hemos conseguido poder reunirnos con usted como tampoco que nos conteste las notas enviadas.

Los permisos de pesca de langostino en aguas de jurisdicción de Chubut son los más caros del mundo, no por el valor en sí de la licencia, sino por la carga impuesta por la Ley Ocupacional, pero también y principalmente porque el caladero provincial permanece la mayor parte del año cerrado a la flota congeladora; en los últimos 7 meses hemos tenido 20 días efectivos de pesca.

La Secretaría de Pesca ordenó el retiro de toda la flota langostinera congeladora de zona de pesca, sin que al sector empresario se le brindaran oficialmente explicaciones objetivas que determinaban la medida.

Declaran autoridades gubernamentales públicamente que se ha reunido con los diversos actores de la actividad pesquera, y hasta señala que hay un plan para superar la crisis, aunque de manera inexplicable en esos ámbitos de discusión las empresas involucradas no fueron citadas.

Sobre los derechos de exportación se debe clarificar que a pesar de los anuncios de rebaja, siguen hoy vigentes los mismos porcentajes que al momento de su creación, es decir que no hubo rebaja arancelaria alguna. Las retenciones a las exportaciones pesqueras nacieron en el año 2002 para compartir una ganancia extraordinaria producto de la devaluación. Categóricamente, se debe afirmar que hoy no tienen razón de ser; con un tipo de cambio fijo se perdió competitividad, y en muchos casos la rentabilidad es negativa.

El Estado Nacional aplica retenciones a las exportaciones en el mismo momento que el fisco le adeuda millones a las compañías pesqueras producto de demoras excesivas en la devolución de impuestos como el IVA, y por el pago de los reintegros a las exportaciones que llevan meses de atraso para su percepción, no pudiéndose tampoco ahora utilizarlos como crédito para compensar el pago de cargas sociales.

El combustible es uno de los insumos de mayor incidencia en la estructura de costos de las unidades productivas que son los barcos pesqueros, y el precio actual del gasoil para los buques es el más caro del país, superior a los combustibles Premium en las estaciones de servicio. Los reclamos sobre este tema fueron planteados en oportunidades reiteradas ante las autoridades provinciales y nacionales. (Nunca obtuvimos respuesta alguna)

Voces oficiales hablan de fomentar la mano de obra en tierra, pero las contradicciones no cesan. Aquí apenas un ejemplo: cuando las plantas de procesamiento aumentan la producción con más horas de trabajo, las empresas son multadas por exceso en el consumo de la energía eléctrica.

Los precios de la descarga continúan siendo alarmantemente altos, en el puerto de Madryn tiene hoy un valor que representa el doble que el servicio contratado en Mar del Plata, y mucho más caro que en cualquier puerto de Europa. A los congeladores se les factura por 100 toneladas de descarga, independientemente de la capacidad real de bodega y de la carga efectiva que trae; ello provoca un notorio efecto distorsivo.

Durante los últimos 6 días estuvieron bloqueadas todas las operaciones de exportación de productos pesqueros sin previa notificación, ni explicación de motivos y sin un plazo cierto. Da la impresión que da lo mismo cargar una semana o la otra, que no hay clientes que pueden reclamar, que no hay operaciones que se pierden, que no existen costos adicionales, etc. Pero sí se les exige a las empresas que cumplan en tiempo y forma con todas sus obligaciones, en un ámbito donde se les imponen todo tipo de trabas y restricciones.

A esta situación de extrema fragilidad se le sumó hoy un nuevo agravante. El SOMU, en forma unilateral, resolvió interrumpir el diálogo que mantenía con las cámaras empresariales e inició un bloqueo a todas las exportaciones pesqueras. Esto paraliza completamente el circuito de comercialización de las empresas, provocando una peligrosísima alteración del movimiento financiero de las exportadoras, y jaquea de manera inexorable la cadena de pagos. Alertamos que de mantenerse y prolongarse esta medida de fuerza y ante la imposibilidad de acceder a los recursos económicos provenientes de las ventas al exterior, será muy difícil, sino imposible, poder dar cumplimiento a las obligaciones corrientes, incluidos salarios.

Sin otro particular más que el de poder plasmar la delicada situación que nos acoge y aprovechando la oportunidad para saludarlo muy atentamente y ponernos una vez más a su disposición.