Directivos de Yaganes sostienen que sus buques realizaran una pesquería responsable del recurso centolla

Admiten que el esfuerzo pesquero sobre el recurso no está dado en la cantidad de embarcaciones sino en las trampas con las que cada barco opera.

Tras la puesta en funciones de la flamante planta de procesamiento de centolla de propiedad de Yaganes que comenzó a funcionar en las instalaciones de Conarpesa en el puerto de Caleta Paula, Andrea Torres Espinoza, presidente de la firma, y Nicholas Ktorides, uno de los accionistas de la compañía se mostraron conformes con el acompañamiento que tuvo el proyecto, al tiempo que destacaron los altos estándares de calidad y la preservación del recurso que tiene como prioridad Yaganes para llegar al mercado.

“Estamos muy felices de haber podido concretar este proyecto y queremos destacar el enorme potencial de recursos humanos que hay en la Patagonia. La planta que inauguramos es una planta modelo en cuanto a tecnificación y apunta a que nuestros productos totalmente elaborados en las instalaciones tengan un sello de calidad para competir en el mercado”, señaló a Mar&Pesca, Ktorides, para luego apuntar que la centolla que será capturada por la flota, ingresará viva a la planta para su posterior procesamiento.

En ese sentido y al ampliar sus conceptos el empresario indicó que desde un principio Yaganes se inclinó por la captura de centolla con buques fresqueros con la modalidad de procesamiento en tierra porque se maximiza la calidad del producto evitando la depredación.

“Preservar el recurso”

“No es que los productos procesados a bordo sean malos sino que la calidad y excelencia de los productos que se procesan a bordo difícilmente cuentan con una calidad y una consistencia que es a lo que aspiramos, y hay que entender que el mundo de la alimentación ha cambiado mucho en estos últimos tiempos y lo principal también está en pensar en una pesquería sustentable que tenga como prioridad  un especial cuidado del recurso”, recalcó.

En tanto, Torres Espinoza desestimó de plano una eventual depredación de centolla al recalcar que: “éstos mismos mercados que exigen calidad, también exigen sustentabilidad que van atadas de la mano: Entonces hay una preocupación por esta empresa de cuidar el recurso porque el ciclo de vida que tiene la centolla es largo y estamos haciendo cosas para asegurar esa sustentabilidad con los artes de pesca que propician el escape de individuos juveniles y de hembras, y  además realizamos una selección  de machos a bordo”, afirmó la directiva.

Menos trampas que un congelador

Siguiendo con esa línea argumental, Torres Espinosa detalló que una de las patas de esta sustentabilidad esta dada por la cantidad de trampas con las que opera cada embarcación y no por la capacidad de bodega de los buques. “Nosotros tenemos mil trampas por buque, que son en total 4 mil, en cambio un solo buque congelador que actualmente opera sobre la centolla tiene entre cuatro mil quinientas a cinco mil trampas-con lo que queda de mostrado que -nuestros barcos tienen menos trampas que un buque congelador”, afirmó.

Permisos de Pesca

En cuanto a los permisos de pesca, la directiva explicó que  toda la documentación ya fue presentada a la provincia. “Hemos hecho todos los trámites , presentamos la documentación, hemos nominado los barcos, se aprobó el proyecto productivo y estamos a la espera que se agilice la entrega de los permisos. El mandato hoy lo ponen los empleados: ellos quieren trabajar así que la materia prima la vamos a tener que proveer de la manera mas amigable que tengamos”, recalcó.

Finalmente Ktorides ponderó el acompañamiento tanto de los trabajadores como de “la gente del municipio que agradecen la apertura de una nueva fuente laboral”, concluyó.